Ese es el sentimiento que me queda después de que el Barça haya ganado otra liga contra la caverna.
El Real Madrid, subcampeón, es un rival potente, potentísimo. Un gran equipo. Pero un año más, la obsesión de su entorno por finiquitar el ciclo blaugrana ha perjudicado a un equipo que, con el plus de Mourinho, ha entrado en una espiral autodestructiva que le ha mantenido a una distancia sideral del juego del mejor equipo del mundo.
El lema de la camiseta conmemorativa que han lucido los jugadores del Barça después del partido ante el Levante, con la Liga ya ganada, es: "El valor de tenir valors" (El valor de tener valores). Amb dos pebrots!
Ahí ha estado la diferencia. En reflejar unos valores sobre el terreno de juego. Bueno, en eso y en jugar con Messi, y con Xavi, y con Iniesta, y con Piqué, y con Valdés...
Visca el Barça!
