viernes, 15 de abril de 2011

Lágrimas en la lluvia.

El día 24, ya 45. 

Los que nacimos en el 66 tuvimos la oportunidad de creer, sin saberlo, que veríamos el primer Dream Team. Pero no fue así.

Eramos niños del Barça porque era el Barça de nuestros abuelos. Y admirábamos a un tal Kubala, al que no vimos jugar ni de lejos, pero del que oíamos hablar a unos señores con puro, entre los que nos apretujábamos  los domingos a las cinco de la tarde en el Camp Nou.

Llegó Cruyff y algo cambió en un fútbol en blanco y negro que era muy blanco para la mayoría y muy negro para nosotros. Cruyff devolvió la ilusión a una afición que se aferraba al més que un club de un modo tribal, casi religioso.

Pero el sueño duró una primavera. Del 5-0 en liga, pasamos al 4-0 en una Copa donde no jugaban extranjeros, y tuvimos que hacernos mayores para que Cruyff culminase como entrenador lo que no quiso hacer como jugador.

Ahora, más de veinte años después de la llegada de Cruyff al banquillo del Barça, una generación entera vemos como los más jóvenes afrontan la madre de todas las guerras entre dos modelos de entender el fútbol (y tal vez la vida) desde la orilla opuesta a la que nos tocó transitar a nosotros.

Somos como Roy Batty, el replicante que no quería morir y que desahogaba su melancolía bajo la lluvia:

video

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais..., atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán... en el tiempo... como lágrimas en la lluvia... Es hora de morir.

Nuestro mensaje es parecido:

Nosotros hemos visto cosas que vosotros no creeríais..., atacar en Copa de Europa con Manolo Clares como punta. Hemos visto a Estella brillar en la medular, cerca de la puerta defendida por Amador. Todos esos momentos se perderán... en el tiempo... como lágrimas en la lluvia... Aún no es hora de morir.

Nosotros tampoco queremos morir porque sabemos que pase lo que pase las próximas tres semanas, ahora el fútbol está de nuestra parte, y después de haber atravesado el desierto sin más compañía que la de Canito, Albadalejo, Paco Martínez, Zunzunegui o Ramírez,  merecemos seguir disfrutando con Messi, Xavi, Iniesta...

A los jóvenes sólo podemos decirles una cosa: Cabrones, ¡qué suerte tenéis!

2 comentarios:

  1. Me encanta!!! Aun a costa de ser una pesada y comentarte en casi todas las entradas que he visto esta semana, tengo que decirte que esta me ha encantado. Aunque muchos me dirán que no soy catalana, que lo hago por llevar la contraria o que realmente alguien que no es de allí es una persona non grata, para mí lo que has explicado en esta entrada, es lo que define mis sentimientos hacia el Barça (eso y mucho más). Y es que es una cosa que no se puede evitar, porque me he sentido como una culé más tanto en lo bueno como en lo malo. Gracias y perdón por mis tochos o por si alguien puede sentirse ofendido, que los hay...

    ResponderEliminar
  2. Encantado. Expláyate, que para eso estamos.
    Un saludo.

    ResponderEliminar